Ellas ya ganan, y ellos?

Cuanto esfuerzo y dedicación necesitan ellas para conseguir reconocimiento?

ELLAS YA GANAN, ¿Y ELLOS? 

 Se nos llena la boca cuando hablamos de los avances logrados en democracia. Claro, antes, durante una dictadura, ¿qué derechos se aspiraba conseguir? Sobrevivir era suficiente, si lo lograbas. Para llegar más alto se necesitaban otras artes... 

 Y parece que parte de ese "modus operandi" no se ha borrado de la memoria colectiva. Sigue gustando, más en nuestro país que en otros de nuestra supuesta cuerda, hacerse los machos a los hombres para relegar a un segundo plano a la mujer. Ya se sabe: el fuerte y el débil, el que manda y quien obedece, el que se sitúa en los puestos dirigentes y los que aspiran a llegar a ellos con pocas esperanzas, por no decir prácticamente ninguna.

 Mira tú por dónde, resulta que de vez en cuando, ellas tienen la oportunidad de "despuntar", bonita palabra esa que tantas veces se escucha en los programas deportivos de la radio, que en tantas otras ocasiones se lee en los grandes periódicos "del fútbol"; sí, en esos en los que últimamente ha arañado algún titular una chica que, cuando menos, nos suena a los que nos gustan las motos. 

 En su día, María Herrera fue protagonista por alcanzar la primera victoria en una carrera del Campeonato de España de Velocidad. Televisada en directo, consiguió en dura pugna con otros rivales masculinos, pasar por meta en primera posición durante la última vuelta. ¡Alucinante! Luego vinieron las entrevistas y los halagos para, más tarde, recalar en el Mundial de Moto3. Allí coincidió con otra chica, Ana Carrasco. ¿Dos chicas en el Mundial? Claro que sí, e incluso antes que ellas, Elena Rossell conseguiría realizar una temporada completa en un equipo Catarí, dinero no faltaba, dentro de la categoría de Moto2, aunque en esta ocasión sus esfuerzos no se vieron recompensados en una durísima categoría repleta de pilotos con títulos de campeón del mundo bajo el brazo. 

 En cambio, María y Ana sí llegaron a rodar delante en ciertas tandas clasificatorias, e incluso en algunas carreras donde por la circunstancia que fuera, varias caídas de pilotos punteros, lluvia, etc, las carencias de sus monturas no las lastraban, y su vehemencia a los mandos de sus monocilíndricas conseguían dar un puñetazo sobre la mesa para reivindicarse como una piloto más entre la jauría masculina. 

 Como decimos, las últimas páginas de los diarios deportivos han tenido como protagonista, en la sección de Motor, a Anita Carrasco. La murciana consiguió ganar, por primera vez en la historia del campeonato, una carrera del Mundial de Superbike en la categoría de SS300. Ella y su Kawasaki Ninja 400 fueron imbatibles en Imola... pero también lo fueron en Donington, donde Ana llegó como líder del campeonato y de donde ha salido todavía más arriba en la clasificación provisional. ¿Más arriba siendo ya líder? Sí. Es otra forma de decir que su distancia respecto al segundo clasificado es ya de casi una carrera. ¡Ahí es nada! 

 Sirvan estas líneas como homenaje a todas aquellas mujeres piloto que luchan no solo contra el cronómetro, sino también para quitarse de encima las telas de araña de una sociedad, la nuestra, tan machista como durante el Régimen. Quién lo diría, pero es tan cierto como que ellas continúan en la lucha. ¿Nos dará tiempo a ver resultados positivos o simplemente continuaremos yendo hacia atrás, cual cangrejos? País... Enorme Forges.

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